Laurimas |
Sueles soltar lo primero que te viene a la cabeza sin tener en cuenta las consecuencias... |
Robert De Niro preparó su papel a conciencia. Entre otras cosas, obtuvo una licencia de taxista y se dedicó a transitar varios días las calles de Nueva York conduciendo un taxi auténtico durante el turno de noche. Una de esas veces, subió a un joven actor que al reconocerlo y sin sospechar nada exclamó: “¡Así es la vida del actor, un día ganas el Oscar y al siguiente te ves trabajando de taxista…!” De Niro había ganado el Oscar al mejor actor de reparto por El padrino II tan solo un año antes.
(Fuente: coffee-for-two)